top of page

Problema

La asignación docente es fragmentada, lenta y poco estandarizada. Universidades pierden eficiencia y los profesores carecen de visibilidad y acceso a oportunidades.

En la mayoría de universidades, el proceso de asignación y selección docente sigue siendo manual, fragmentado y altamente dependiente de redes informales. Esto genera una gran cantidad de ineficiencias: se invierte demasiado tiempo en revisar perfiles, se pierde trazabilidad en la toma de decisiones y se dificulta garantizar que los profesores asignados realmente correspondan a las competencias requeridas en cada plan de estudio.


Por otro lado, los docentes enfrentan un problema inverso: tienen poca visibilidad más allá de su institución inmediata y carecen de un espacio centralizado donde puedan mostrar su trayectoria, certificaciones y experiencia de forma estandarizada y reconocida. Esto limita su movilidad, sus oportunidades laborales y la posibilidad de vincularse con proyectos académicos o tecnológicos que requieren su perfil.


Finalmente, el ecosistema EdTech tampoco cuenta con una fuente confiable y estandarizada de información sobre el talento docente disponible. Esto restringe las alianzas estratégicas, ralentiza la innovación educativa y perpetúa la desconexión entre quienes diseñan herramientas y quienes están en el aula.


En síntesis, el problema no es solo de eficiencia administrativa, sino de fragmentación estructural: no existe un sistema único y confiable que integre a docentes, universidades y edtechs en torno a datos validados y accesibles.

Deck 

bottom of page